Cabrera presenta ante el Senado la reforma de todas las titulaciones
09.10.07 -
A. PRÁDANOS (El Diario montañés)
España es un país de acogida de inmigrantes y este flujo ha atraído no sólo a trabajadores no cualificados, sino a universitarios y profesionales en busca de mejores oportunidades. En la última década, el número de solicitudes de homologación de títulos superiores extranjeros se ha cuadruplicado -este año se calculan 25.000 nuevas peticiones- y la maquinaria administrativa del Ministerio de Educación apenas da abasto. A comienzos de este año quedaban por resolver más de 21.600 expedientes de ejercicios anteriores, la mayoría de ciudadanos latinoamericanos.
En buena medida se trata de un atasco burocrático heredado, dijo Mercedes Cabrera, fruto de la avalancha de peticionarios de los últimos años y falta de personal, pero también de la necesidad de mantener el rigor en la convalidación de títulos. La gestión se ha aligerado y ya se resuelven al año más expedientes que los nuevos presentados. «Se ha empezado a desbloquear el atasco que encontramos en este proceso en 2004», cuando había 35.687 peticiones de homologación sin respuesta. Con todo, «aún es necesario un esfuerzo mayor en este ámbito», admitió la ministra.
Espacio Europeo
Mercedes Cabrera acudió este lunes a la Comisión de Educación del Senado a explicar el proceso de transformación en el que está inmersa la Universidad española, el llamado 'proceso de Bolonia' y la construcción para el año 2010 de un Espacio Europeo de Educación Superior (EEES) compartido por 46 países del continente.Una vez aprobada en marzo la reforma de la Ley Orgánica de Universidades (LOU), falta aún el decreto de titulaciones que dará forma a la educación superior del futuro. El texto se somete ahora al análisis del Consejo de Estado, y el Gobierno espera disponer de él en unas dos semanas, máximo, dijo Cabrera.
Con el decreto nacerá un sistema de titulaciones radicalmente distinto al actual, más flexible, y permitirá a cada universidad decidir qué títulos quiere impartir y el diseño de sus propios planes de estudio. «Por primera vez en la historia se da a las universidades españolas la iniciativa para elaborar y proponer títulos universitarios oficiales en todos los niveles», destacó la ministra. Habrá un Registro Nacional de titulaciones, y controles y revisiones periódicas para garantizar la calidad y validez de las mismas.
La medida unificada para el cómputo de estudios será el crédito europeo o crédito ECTS, que permitirá reconocerlos y homologarlos entre universidades y países, y será aplicable también a la FP de grado superior y a las enseñanzas artísticas superiores. Las enseñanzas universitarias se organizarán en tres ciclos: Grado, equivalente a las actuales licenciaturas, Master y Doctorado.
El Grado Universitario tendrá una duración general de 4 años, es decir, se podrá obtener a los 22 años, tras superar 240 créditos ECTS. El Master serán cursos oficiales de formación académica especializada, y el Doctorado tendrá una vertiente investigadora.
A tiempo
El paso al nuevo sistema será flexible y paulatino, pero Cabrera recalcó el sistema universitario español ha «cumplido en su mayor parte» los compromisos de Bolonia, y «estará en condiciones de cumplir plenamente cuando llegue la fecha indicada».El portavoz del PP, Adolfo Abejón, convino con la titular de Educación en que se trata del mayor reto de la Universidad española «de los dos últimos siglos». Está en juego la competitividad de la sociedad española en un mundo global y por eso recriminó al Gobierno haber dedicado la legislatura a «tejer y destejer», con cambios de rumbo y de enfoque sobre el EEES, dijo, entre la primera ministra de Educación y la actual responsable.
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